Que es la TOXINA BOTULÍNICA de tipo A?

Toxina-Botulínica-Tipo-A
La expresión facial es probablemente la variable más observada para obtener información sobre el estado de ánimo de nuestros interlocutores. La contracción de los músculos de la cara produce líneas de expresión que se acentúan con la muestra de nuestras emociones. Sonreír, llorar, fruncir el ceño o hablar son actividades que favorecen la aparición de arrugas a lo largo de los años. Actualmente, gracias a la Toxina botulínica de tipo A, es posible conseguir una reducción de estas arrugas que dan una apariencia de cansancio, enfado, dolor y, por qué no decirlo, una cierta vejez.

La Toxina botulínica de tipo A es una neurotoxina extraída de una bacteria que, debido a la sustancia química que contiene, puede contribuir eficazmente al tratamiento de los efectos del envejecimiento y la expresión facial. Las arrugas faciales se producen cuando el músculo se tensa. la Toxina botulínica de tipo A se inyecta a través de la piel y evita que dicho músculo se tense, bloqueando sus impulsos nerviosos e impidiendo su habitual contracción. El tratamiento se centra en puntos concretos de los músculos del tercio superior de la cara y su inyección es altamente segura, ya que la toxina botulínica se purifica y aplica en dosis mínimas e inocuas.

Muchos son los pacientes que escogen un tratamiento botulínico para mejorar su expresión facial y combatir los efectos del paso del tiempo. El Dr. Óscar Junco, especialista en cirugía estética entre otras especialidades del campo médico, consigue generar los efectos deseados a partir de la inyección de Toxina botulínica de tipo A. Dr. Junco, Cirugía Plástica y Estética, con sede en el Hospital CIMA de Barcelona y delegación en el Centro Digest de Badalona, es un centro especializado en cirugía estética facial que cuenta con unas instalaciones tecnológicamente avanzadas y un equipo de expertos formados para obtener buenos resultados con la inyección de Toxina botulínica de tipo A. Todos sus tratamientos de toxina botulínica se realizan según las recomendaciones de la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética, hecho que proporciona seguridad a sus pacientes.

Los expertos en inyección de Toxina botulínica de tipo A alertan de sus posibles efectos secundarios. El escozor temporal en la zona infiltrada o la debilidad en los músculos cercanos son ejemplos de ellos. Aun así, aseguran que siempre son temporales, reversibles y desaparecen en una franja reducida de tiempo.

La duración de un tratamiento botulínico se encuentra entre los 5 y 8 meses, provocando una parálisis de las fibras musculares en las que se inyecta la sustancia. Se precisa realizar el tratamiento 2 o 3 veces al año y su duración se va incrementando en la justa medida que se repite. Aun así, esto puede variar según las características de cada paciente.

La Toxina botulínica de tipo A lleva varios años siendo utilizado por oftalmólogos y neurólogos para combatir el estrabismo, el blefaropasmo y la tortícolis congénita. Representa un método simple y eficaz para corregir las arrugas de la expresión facial y, además, evita la cirugía y puede ser completado con otros tratamientos como peelings, rellenos, láseres epidérmicos y tratamientos con factores de crecimiento. Su aplicación debe ser controlada por un especialista en el campo. Consulte su médico y embárquese a obtener una expresión facial rejuvenecedora y satisfactoria.

Página informativa, no nos responsabilizamos bajo ningún concepto del uso de la información que publicamos, ni de las notas correspondientes a otras fuentes.

No hay comentarios:

Publicar un comentario